Una ojeada a lo que ofrece el Algarve

Para viajar existen un sinfín de posibilidades. Sudamérica, África, Asia o Europa. En cada uno de estos lugares hay diversos lugares turísticos que son espectaculares. Sin embargo, en el continente europeo, más precisamente en Portugal, se localiza una región que resulta maravillosa de visitar. Esta es Algarve. Lo ideal es poder encontrar en la agencia de viajes de nuestra preferencia algún paquete que contenga una buena oferta tanto en vuelos como en los destinos a recorrer. Escoger como lugar de vacaciones a Algarve es una elección inteligente. Por eso, cuando se disponga del tiempo necesario, haga sus maletas y prepárese para volar rumbo a esta región lusitana.

Se puede comenzar diciendo que el significado de Algarve deviene etimológicamente del árabe. En sí, significa la tierra por donde se pone el sol. Asimismo, cabe acotar que este lugar se ubica en la parte más meridional de Portugal continental. El área total que posee es de cuatro mil novecientos sesenta kilómetros cuadrados. Mientras que su población residente, actualizada hasta el año pasado (2007), es de cuatrocientos veinte mil cuatrocientos veinte nueve habitantes. Otro detalle que es importante de resaltar es la división que tiene. Esta zona portuguesa se subdivide en dieciséis municipios. Algunos de estos son Faro, Lagos, Tavira, Loulé, Albufeira, Aljezur y Castro Marim. Un aspecto que debe ser mencionado y que se relaciona al tema de las ciudades es el número de pobladores que posee. Esto debido al número de personas que puede albergar una ciudad incluyendo a los turistas. En sí, todas las ciudades del Algarve se dan abasto para recibir a los viajeros pero hay que tener en cuenta este asunto para así poder separar con tiempo una reservación en cualquiera de estas localidades. Según las últimas estimaciones en Faro hay más de cuarenta y un mil habitantes. En Tavira, cerca de catorce mil. En Portimao, esta cifra bordea los treinta y nueve mil. En el caso de Albufeira se acerca a los dieciséis mil. Olhao tiene aproximadamente treinta y dos mil habitantes. La ciudad de Lagos casi dieciocho mil. Finalmente, la zona de Vila Real de San Antonio cuenta con más de once mil personas.

De otro lado, cabe acotar que geográficamente Algarve colinda por el norte con la región conocida como Alentejo, por el sur y el oeste con el Océano Atlántico y por el este con el Río Guadiana (delimita la frontera con España). No debemos olvidar que esta nación ha tenido que ver mucho en su historia. Los vínculos datan desde la Edad Media cuando ambas naciones trataban de acentuarse como tales. Echando un vistazo rápido al turismo que existe en Algarve podemos decir que posee exóticas playas que se complementan a la perfección una diversidad de paisajes naturales. Esta región ha llegado a convertirse en el paraje turístico de mayor afluencia para los viajeros. En el plano de la agricultura, actividad en la que se destaca esta región, podemos decir que la almendra, el higo, y la algarroba son productos que tienen un carácter tradicional. Otros son el aguardiente de madroño o de corteza.

La parte costanera meridional de Algarve es considerada todo un centro turístico. Hoy en día, está en boga y la visitan tanto turistas portugueses como extranjeros. El clima que posee es cálido, siendo esta una característica que se repite a lo largo de todo año. Como ya se dijo, las playas que tiene son espléndidas. Aunque el detalle que las hace más llamativas es que limitan con las aguas del Mar Mediterráneo. En el ámbito hotelero, existe una gran cantidad de opciones para alojarse. Este hecho aunado al gran número de sitios para divertirse hacen de Algarve una zona muy popular. Lo bueno es que no solo hay alternativas para los amantes de la noche y los bohemios, también, existen otros parajes en donde se puede disfrutar de la tranquilidad y la calma. Por ejemplo, se puede ir a las villas pesqueras. Al llegar allí, los turistas eluden el bullicio y se quedan prendados de la peculiaridad de su estructura. Otra opción valida para pasarla bien en medio de la naturaleza es visitar las sierras que se ubican al interior de Algarve. Estas actualmente siguen manteniendo un modo de vida rural y se ven rodeadas de una vegetación majestuosa. Las costas del Algarve se distinguen por sus famosos acantilados, en los cuales uno puede visualizar de manera preciosa todo lo que nos ofrece la naturaleza. Para poder disfrutar de las hermosas playas que tiene, la geografía de lugar hace su trabajo. Las colinas de Caldeiro, Espinhacao de Cao y Monchique sirven de barrera protectora. Gracias a estas, la costa puede librarse de los vientos y por eso, el clima de la región casi siempre es agradable. El invierno es ligero y el verano es cálido. En sí, se podría afirmar que el clima en general es templado (no llega a alcanzar temperaturas extremas). Este detalle es fundamental para muchos turistas, ya que a una gran cantidad de estos no les gusta los extremos. Es decir, visitar lugares en donde el calor sea asfixiante o el frío intenso. Por esta razón, en la temporada de verano, los visitantes, sobretodo las chicas, pueden llegar a obtener un bronceado precioso. Lo único que se tiene que hacer es visitar una de las diversas playas de Algarve y esperar que los rayos solares hagan su trabajo. En resumen, se puede llegar a decir que este clima proporciona un aire de relajo, bienestar y calma.

La temperatura promedio de cada mes es la siguiente. En enero doce grados centígrados. En febrero bordea casi los trece grados (12,8°C). En marzo un poco más de catorce (14,3°C). En abril un poco más de dieciséis (16,1°C). En el quinto mes del año llega a más de dieciocho (18,2°C). En junio sigue elevándose y llega a más de veintiún grados (21,4°C). En julio la temperatura bordea los veinticuatro (23,9°C). En agosto llega a aun poco más de veinticuatro (24,1°C). En el noveno mes del año supera los veintidós grados (22,2°C). En el antepenúltimo mes del año, o sea octubre, el promedio llega a más de diecinueve grados (19,1°C). En noviembre, bordea los dieciséis (15,8°C). Por último, en diciembre la temperatura se encuadra dentro los trece grados.

Cabe acotar que otro aspecto fundamental que se debe conocer es el relacionado a las precipitaciones que se pueden dar a lo largo y ancho del Algarve. En enero llega a los setenta milímetros. En febrero a los cincuenta y dos. En marzo a los setenta y dos. En abril a los treinta y un milímetros. En mayo a los veintiuno. En el sexto mes del año a los cinco. En julio a un milímetro. En agosto también se repite la misma cantidad. En septiembre llega a los diecisiete. En el décimo mes del año alcanza los cincuenta y un milímetros. En noviembre llega a los sesenta y cinco. Y por último, en diciembre a los sesenta y siete.

La mejor época para ir al Algarve es entre la primavera y el otoño. Durante estos meses, el turismo no es tan elevado. Es decir, no hay tantos viajeros alojados en los hoteles. Por eso, los precios son más cómodos. Asequibles para cualquiera. Algunos llegan a bajar sus precios hasta en setenta por ciento. Y no se debe creer que son hoteles de baja calidad, sino hoteles de cinco estrellas. El problema se da en el verano cuando los precios se elevan debido a la gran afluencia de turistas. Encontrar alguna habitación disponible en la localidad de Faro en agosto resulta algo casi imposible de lograr. Lo recomendable es averiguar con tiempo en las diferentes agencias de viajes de cada ciudad y así poder disfrutar unas vacaciones de lujo.

Por otra parte, para los que prefieren las balnearios de la costa, las mejores alternativas son Portimao, Albufeira, Faro y Vilamoura. Esta última se distingue por los extraordinarios campos de golf que posee. Muchos jugadores viajan hasta allá para poder disfrutar al máximo este juego. También se debe incluir en la lista de lugares a visitar, la ciudad de Aljezur, ubicada al frente del Océano Atlántico. Sus playas desiertas le dan ese toque mágico que cautiva a los viajeros de todo el mundo. El puerto pesquero de Olhao en combinación con sus mercados, genera que el viaje se convierta en una experiencia pintoresca. En resumen, se puede decir que la gran mayoría de villas y ciudades que se localizan a lo largo y ancho de Algarve, aún conservan el legado de su pasado árabe. Quinientos años de dominación no son en vano. Los vestigios culturales quedan y se pueden apreciar al momento de transitar por las calles. Al ir caminando por ellas, uno se percata que son bastante estrechas. Sin embargo, lo que más llama la atención es el estilo de las casas. Una gran cantidad poseen chimeneas de diversos colores que varían en los modelos geométricos y en las formas. En las diversas ciudades de Algarve, cualquier viajero cuenta con una amplia gama de alternativas para satisfacer sus necesidades deportivas, gastronómicas y culturales.

Un aspecto que hace de Algarve un lugar espectacular es la visión a futuro que tiene esta región. Este hecho se puede apreciar desde hace algunos años atrás y se pone de manifiesto en diversos lugares de esta zona. Poco a poco se van llevando a cabo, gracias a la inversión privada, una serie de proyectos para mejorar los servicios públicos. Esto ha ido dándose poco a poco, de forma paulatina, porque antes mucho se dependía de la capital Lisboa, retrasando en gran medida los progresos de Algarve. Hoy en día, esto ya no se ve más. Por eso, es que la región ha evolucionado tanto en los últimos años. Las estrategias a futuro que se plantearon hace tiempo están dando sus frutos, siendo los principales beneficiados los pobladores. Ahora, los turistas pueden disfrutar de grandes comodidades y sobretodo se cuida el medio ambiente. Esto se puede apreciar cuando se cuida el agua, valorando en gran medida su calidad. La agricultura de índole biológica también ha progresado mucho ya que esta actividad es una fuente de ingresos para Algarve. En sí, las innovaciones tecnológicas han sido las que han posibilitado todo este cambio, que a largo plazo ha provocado que este lugar sea considerado una opción espléndida para vacacionar.

Otra opción que tienen tanto los viajeros como los residentes de las diversas ciudades de Algarve es emplear el servicio de la Internet. Acudir a un centro de este tipo puede resultar un experiencia interesante. Visitar un lugar distinto al que uno está acostumbrado y poder disfrutar de todas las maravillas que nos ofrece la red es algo que difícilmente se podrá volver a repetir en un futuro. En Albufeira, estos son algunos de los locales más importantes: Casa Inglesa, Wind Café, Net Cris, Terabyte, 19 de Maio Internet Cafe y Cyber Kiosk. En la ciudad de Faro encontramos a Papanet. Este local solo ofrece conexión para las computadoras portátiles. En Lagos están Impero do Mar Cyber Cafe, Inter-Net, Triband, Bora Cafe, South Bar y Monte Gordo: Pop Cafe. Finalmente en Vilamoura y Sagres también existen locales interesantes que ofrecen este servicio. En el primer caso se puede ir al Internet World. En el segundo al Dromedario.

Asimismo, cabe precisar que el turismo en Algarve ha aumentado significativamente en los últimos años. Se ha dado un incremento que bordea entre el cinco y el seis por ciento de crecimiento. En sí, tanto el turismo residencial como el relacionado al golf, son los cimientos de este avance. El turismo que se da gracias a los deportes acuáticos también puede ser considerado como parte de este progreso. Por suerte, gracias a la creación y al afianzamiento de las empresas de vuelos de bajo costo, el turismo se ha visto favorecido enormemente. Se puede llegar a afirmar que la mayor parte de los ingresos de Algarve provienen del sector turístico. La agricultura, como ya mencionamos antes, y la pesca tiene un valor considerable pero que no puede llegar a compararse con la importancia que posee el turismo. Lo bueno de este factor es que los visitantes no solo son foráneos sino que también son portugueses. Este hecho si es primordial de mencionar porque a diferencia de otros lugares a nivel mundial, Algarve alberga en su territorio tanto a portugueses como extranjeros. Prácticamente la misma cifra. En cambio, en otros lugares la mayor parte de los viajeros son del exterior. Esta región lusitana promueve no solo el turismo desde su versión tradicional sino que lo subdivide por actividades concretas. Por ejemplo, hallamos al turismo vinculado a los deportes, a la cultura, al medio ambiente. Lo elemental en este tipo de actividades turísticas es que lo primero que se debe fomentar es la calidad de vida.

Un detalle que pinta de cuerpo entero a los pobladores de Algarve es que son muy amables y cálidos al momento de recibir a los visitantes. Las puertas de la región siempre se encuentran abiertas para cualquiera. Los aspectos sociales y culturales tienen un gran valor e importancia para todos. Por eso, la identidad cultural se encuentra muy arraigada. Su poesía, las costumbres y sus deseos de progreso, hacen de Algarve un lugar digno de vacacionar. No solo por sus parajes turísticos sino por todo lo que engloba de manera general.

Se trata pues de una maravilla en el continente europeo que por lo que ya empieza a analizar, es una de sus tentaciones para las vacaciones. Muy especial en el verano en el que se disfrutan mejor sus parajes llenos de historia y de magia. Se trata pues de una maravilla. Muy especial en el verano en el que se disfrutan mejor sus parajes llenos de historia y de magia. Es que esta región del sur de Portugal puede que no suene en un principio como uno de los clásicos destinos de turismo. Claro, cuando se acerca la temporada de vacaciones puede escuchar de sus compañeros, los planes que tienen en mente. Algunos irán a París, y otros a Roma. Otros se aventurarán a Londres, y algunos a Buenos Aires. Esto no quiere decir que esos destinos no sean recomendables, pero ¿Qué le parecería marcar la diferencia con esta increíble región lusitana? Y ya lo sabe bien. No es bueno venir al Algarve con la idea de pasar días de tipo caribeño. No es una región en donde lo único que se pueda hacer sea poner la toalla en la arena, echarse el bronceador, y dejar que las vacaciones se pasen en un único lugar, teniendo en cuenta los hermosos parajes que le ofrecer esta zona de Portugal. Es la idea de todo viaje. Conocer el lugar al máximo y disfrutar del relax que cada zona, pueblo, playa o restaurant le ofrecen. De tal modo, en el Algarve puede pasear en coche por las zonas urbanas, estar en contacto con el mundo en sus espacios naturales, divertirse en sus alocadas noches, o explorar el fantástico mundo de la concentración jugando un poco de golf. Son muchas las actividades que se irán desarrollando a lo largo de esta guía y recomendamos estar atento a los detalles que más le interesen.

Podría considerarse que la personalidad de un país radica en las características de su gente. Y la gente, radica y hace sus actividades diarias en sus respectivos pueblos. Uno de estos bellos pueblos es Tavira, ideal para el descanso si es que se ha estado viajando en coche por mucho tiempo. Las playas del lugar se caracterizan por ser tranquilas. Su importancia básica es ser el adminitrador de nueve freguesías. Si los turistas desean tener un buen rato de descanso e instalarse de una vez, la mejor opción es visitar los hoteles del lugar, a los que se puede llegar en embarcaciones, ya que muchos de los hospicios o apartamentos se encuentran repartidos en islas de poco tamaño. Una manera rápida de ubicarse en Tavira es llegar desde Alcotium, otro de los municipios de Algarve, y se encuentra en dirección noreste. En Armaçao de Pera, otro de los bellos pueblos del Algarve, los días pasan con tranquilidad. En pareja pueden disfrutarse de bellos momentos debido a la tranquilidad de sus playas. Aunque muchas de sus calles tengan todavía una apariencia clásica y tradicional; poco a poco es una ciudad que va urbanizandose más y más; sobre todo por el creciente avance del turismo, frente al cual los municipios han tomado ya medidas para estar al nivel de las exigencias. Sin embargo, los días más fantásticos que pueden pasarse si es que de playas se trata, pues, son en Portimao. La arena del lugar destaca por su finura, extendiéndose en demasía, haciendo de la playa un lugar de gran amplitud. Es increíble como los algunos pobladores se han instalado al pie de los acantilados, siendo esto gran sorpresa para los turistas. Para descender a las playas desde las zonas pobladas, es necesario hacerlo por las escaleras que han construido los pobladores. Son seguras y cómodas, pero no se descuide, así que mantenga su velocidad. Una vez abajo llegará a la bella Playa de la Rocha. Si tenía pensado practicar en este lugar algún paseo en vela, pues, no es el lugar más apropiado. Sin embargo, la gente de Portimao ha sabido como suplir esa deficiencia con otro gran atractivo. Debido a la gran extensión de la plancha, los ingeniosos pobladores, fieles a la mente emprendedora que caracteriza a la gente del Algarve, han construido un tipo de tarima de relativa altura. Está hecha de madera y ocupa gran parte de la playa. Esto es de destacar, ya se tratan de muchos kilómetros de tarima. En esta superficie plana de madera, que se separa unos seis metros de la arena, se han colocado diversos establecimientos de comida en donde es posible degustar deliciosos platillos marinos. Los restaurantes son aparentemente interminables, pero siempre ofrecen la comida del lugar y muy pocos comida internacional. En la misma tarima también es posible encontrar tiendas que venden recuerdos. Y es que, muchos turistas saben que tarde o temprano el viaje acabará y volverán a casa, a la rutina del trabajo, etc. Para que ese trance sea menos doloroso, es bueno comprar algún objeto natural de Algarve que recuerden los maravillosos días pasados en el lugar, y en especial, en Portimao. Por otro lado, vale hacer la recomendación, de que si es usted una persona desconfiada, no tiene porque llevar el dinero siempre en el bolsillo. Portimao también dispone de una buena red bancaria de donde podrá sacar el dinero que necesite, y que no será elevado ya que los precios de este pueblo son cómodos. En la parte urbana de Portimao disfrutará de edificios de gran infraestructura. En sí, muchos detalles de tipo natural son los que hacen de Portimao un pueblo ineludible de visita. Ahora bien, otro lugar asombroso es Silves, ubicada en el distrito del Faro. La importancia de esta bella localidad, radica en que alguna vez fue la capital de Algarve. Los turistas vienen atraídos porque es así como la presentan en la folletería turística del lugar. Se compone de ocho freguesías, y desde cualquiera de esos lugares es muy sencillo llegar a otros parajes de Algarve como Albufeira, Almodôvar, Lagoa, Portimão, Monchique, Odemira y el Océano Atlántico. La iglesia de Silves destaca por estar llena de lápidas. Su ambiente sombrío le da esa sensación necesaria para ubicarnos en un lugar que ha permanecido ahí por muchos años. En la actualidad, y debido a lo deteriorado del edificio, está siendo renovado con la premisa de mantener perennes las características del lugar, a saber, el estilo gótico con que fue construido. Pero otros destinos aguardan en Algarve y le dan esa popularidad turística con la que empieza a erigirse. Prestar atención a los avisos que hacen las agencias de viajes es una sana costumbre. Sobre todo teniendo en cuenta que en gran cantidad de los aeropuertos del Algarve se admiten las llegadas de vuelos baratos, permitiendo que gente de todo el mundo conozca el bello lugar. De modo que si usted ha ahorrado una buena suma tomando uno de aquellos vuelos, tal vez tenga los recursos necesarios para darse la gran vida en Vilamoura, otro de los lugares paradisíacos del Algarve. Y es que claro, el Algarve ofrece destinos para todo tipo de público y es en este lugar donde el lujo está reflejado en cada casa, en cada yate. Los restaurantes del lugar, si bien preparan platos típicos, están hechos por expertos cocineros y el servicio es de primera. Por algo adquieren el grado de cinco estrellas. Este gran complejo turístico del sur, perteneciente a Loulé, se ha convertido pues, por los detalles mencionados, en un lugar de rigor para ser visitado en el Algarve. Las playas son de características salvajes, lo cual le dan un estilo muy natural a diferencia de otras playas muy habitadas. Es ideal para bellos momentos de tranquilidad. Si tiene suerte es posible que encuentre algunas casas rurales de alquiler, que suelen tener un clima mucho más acogedor que el de un hotel. Pero si luego del descanso está listo para poner a prueba su concentración, verá que Vilamoura le ofrece las opciones precisas para mantenerse activo. Jugar golf es una de estas opciones, y es que este deporte es muy popular en el Algarve. Lo bueno de este paraje de la provincia de Loulé, es que además de sus riquezas naturales, ofrece a los turistas vestigios de las viejas civilizaciones. Se mantienen perennes aún algunas ruinas pertenecientes al imperio romano, el cual en la antigüedad extendió sus territorios hasta esta alejada zona de Europa. Por otro, Cerro da Vila es un museo que enseña a los turistas sobre la historia de Algarve y su importancia en el resto de Portugal. En general, Vilamoura se erige como el lugar preciso para iniciar un viaje en el Algarve, ya que se considera una aventura previa a lo que sería visitar el Faro o Albufeira. Siendo la capital de Loulé, la opción inteligente es pasar unos dos días en Vilamoura, tierra de gran desarrollo. Otro lugar indispensable para salir satisfecho del Algarve es Guia. Es este un lugar obligatorio si es que en su visita ha ido con la familia y los niños están con ganas de divertirse de otra manera que no sea la playa. En Guia pueden encontrarse parques de esparcimiento masivo. No hace muchos años se ha creado un zoológico marino, que es una de las atracciones que más se anuncian apenas se llega a Guia. La entrada, si bien es algo cara (veinte euros para adultos, y doce euros para los niños) vale la pena. En el zoológico pueden verse a diferentes especies naturales de Algarve, y son muchos los espacios donde coloridos peces llaman la atención de los pequeños. Entre los meses de abril a septiembre, los niños también pueden disfrutar de un espectáculo playero. ¿Recuerda usted que cuando se es niño, una de las actividades favoritas además de nadar es construir un castillo de arena? Pues bien, en Guia se celebra en ese lapso de tiempo un concurso con las mejores construcciones de ese tipo. Participan tanto niños como adultos, quienes prueban su paciencia y perseverancia para erigir la pequeña estructura.

Por otro lado, otra de las maravillas naturales que hacen a Algarve el lugar perfecto para las vacaciones, es el Cabo de San Vicente. Es natural que las cosas que cuestan siempre más trabajo sean las cosas que más satisfacciones traen. Es este uno de esos casos, ya que para llegar al lugar de manera natural es necesario una dura excursión. Pero es muy seguro que no se arrepentirá de cada paso que se haya dado. La carretera A22 es la más apropiada. No hay baches en el transcurso y el viaje se desarrolla con tranquilidad, sobre todo por la ausencia de peajes. Luego de unos minutos se llega a Vila Obispo, y a partir de allí el nuevo objetivo es ir más allá de Sagres. Luego de esto ya nos encontraremos en el Cabo de San Vicente. Este lugar es preciso para disfrutar de una magnífica tarde, sobre todo porque las personas del lugar detienen muchas de sus actividades para ver al sol ocultarse. Es como una especie de ritual en el que reina el silencio y todos concentrados ven al cielo ponerse cada vez más rojo. Este espectáculo visual es preciso para ser apreciado en pareja. Los acantilados también son espectáculo para la vista, pero es conveniente hacer una importante advertencia. Hace mucho frío en esta región costera, el ambiente es bastante húmedo debido a la brisa marina, sobre todo por las noches. De modo que si algún turista deseara prender una fogata en el cabo, es recomendable que también esté bien abrigado. No querrá pescar un resfriado y arruinar sus vacaciones. De todos modos, si por el apuro en salir de casa olvidara una bufanda o alguna casaca; en algunas zonas del cabo hay tiendas de ropa donde podrá comprar lo que guste y a su medida. Los paisajes del lugar, por otro lado, hacen obligatorio llevar una cámara para marcar el recuerdo en papel. En Lagos se pueden disfrutar de diversas cosas que le dan más potencial turístico a Algarve. Lo mejor del lugar se encuentra en Carvoeiro, una de sus localidades principales. El pueblo es pequeño, y sin embargo, debido a la popularidad de sus playas, se haya abarrotado de diversos establecimientos dedicados a los turistas. Grandes hoteles, mercados, tiendas, restaurantes, etc. Todos ellos se encuentran uno tras otro en las calles. Uno de los idiomas más hablados en el lugar es el alemán, así que se recomienda tener un diccionario a la mano por si desea compartir alguna de sus experiencias con otros visitantes.

La belleza de Algarve, como se ha visto, está repartida en la magnificencia de sus distritos. Esta región lusitana es un verdadero paraíso para el descanso. Sobre todo cuando se sabe que su industria dedicada al turismo va mejorando. Los turistas disfrutan de las zonas más hermosas por cualquier lado, en especial en el trayecto desde Armaçao de Pera hasta el Cabo de San Vicente. En ese recorrido los paisajes parecen salidos de una postal. Es más, las postales se hacen con imágenes de estos parajes que hipnotizan a toda hora. Es importante recomendar, que si se visita alguna de las playas, se pregunte a los pobladores conocedores del mar por algún viaje a las zonas rocosas del litoral. Es muy probable que en estos lugares caprichosos de la naturaleza, se puedan encontrar algunas cuevas a las que se acceden en embarcaciones. Inclusive, entre estas complejas construcciones rocosas de la naturaleza es posible hallar playas hermosas y desconocidas. Son los secretos que guardan los pobladores, por eso siempre es bueno hacerse amigo de ellos, ya que pueden contar datos interesantes para el viaje. Pero poco a poco, cuando uno va adentrándose a Algarve son otros los paisajes que llaman la atención a los turistas. En agosto las áreas verdes empiezan a florecer de manera progresiva. Mucho más aún en las zonas circundantes al Cabo de San Vicente. No es necesario bajar del coche para ver las fabulosas atracciones, en especial los ríos caudalosos. Estas riberas permiten los cultivos diversos en el lugar. Por eso es sencillo atravesar grandes cambos de naranjas, de limas, algunas viñas, olivos, alcornoques, etc. Todo este tipo de vegetación crece en grandes cantidades, menos en la parte este.

Otra de los elementos que hacen de Algarve un destino ideal para el descanso es su transporte. Ello debido a que tienen una gran red de transporte de ciudad de ciudad en ciudad, de modo que su estancia en cualquier lugar de Algarve será muy cómoda, y viajar de lado a lado no representará mayor complicación. Sobre todo cuando se cuenta con una buena red ferroviaria. Los trenes son los transportes de rigor y se tienen siempre una estación en los lugares más visitados a lo largo y ancho del Algarve. El precio por un billete no es excesivo. Algunos cuestan a partir de 1,5 euros, dependiendo de la distancia. Otros boletos tienen un mínimo de tres euros. Además de un precio cómodo es un hecho que el viaje en sí resultará sumamente agradable ya que pasa por los lugares más bellos de las localidades de Algarve, relajando a los visitantes y ciudadanos con la música típica de Portugal. Sin duda, viajar en tren es una opción inteligente y mucho más apropiada que elegir viajar en coche. En esta última manera de viajar siempre es un riesgo perderse de alguna maravilla escondida.

Todo tipo de experiencia en el Algarve se hace más grata si es que se tiene el apoyo de la gente portuguesa. Como ya se ha dicho, son gente muy amable y servicial. No hay porque dudar en pedir ayuda para alguna cosa cuando se necesite. Es muy seguro que le responderán gustosos, aunque no le parezca. Sobre todo, son ciudadanos que cuidan mucho su patrimonio, y ello puede notarse en la limpieza de sus calles y de sus playas. Algunas ciudades no se preocupan por educar lo suficiente a la población en materia de limpieza y sus costas quedan a diario llenas de desperdicios que hacen difícil el veraneo. Por suerte los portugueses, y en especial, la gente de Algarve, se preocupan por mantener intactos los lugares que tanto bien le hacen al turismo. Tampoco deberían haber mayores complicaciones en el idioma. Por suerte, al igual que con el Brasil, compartimos lenguas descendientes del latín. Tanto el portugués como el español con considerados lenguas romances, y al ser de pronunciación y de base similar, la comunicación, con un ligero esfuerzo se hace muy sencilla. Esto resulta una completa ventaja turística a diferencia de alguien que habla otro idioma no romance. La ventaja es que una conversación coloquial sirve para que compartan ciertos lugares poco conocidos del Algarve, con un clima más íntimo y de hermandad lusitana. De otro modo, si usted se encontrara en un tour acompañado de, por ejemplo, estadounidenses o ingleses, saber un poco de inglés siempre resuelve en buenas conversaciones y tal vez organice un grupo improvisado para ir a ciertos lugares en donde hay descuentos de grupo. Con ellos podrá reír de algunas de las sorprendentes costumbres del Algarve. Por ejemplo, si se halla usted caminando por alguna de las zonas urbanas y ve que sale humo desde un departamento, no se le ocurra avisar a los bomberos o alarmarse. Se trata de una costumbre común en el Algarve. Algunos ciudadanos que no tienen jardín acostumbran hacer parrilladas en sus terrazas, sin que esto moleste a sus vecinos, ya que todos hacen lo mismo. Si bien la humareda resulta siempre molesta, aquí los vecinos la tienen que aceptar ya que más tarde serán ellos los que también monten su parrilla en la terraza, pongan sus sardinas, y la cocinen con el calor del carbón, llevando el humo al vecino de al lado o de arriba, para que luego se repita un gracioso círculo de costumbre culianaria. Si se anima por hacer lo mismo, es la cosa más sencilla comprar una de estas parrillas en los mercados. No tema preparar sus sardinas en su apartamento y hotel, son escasas las probabilidades de quejas.

Pero lo que enloquece a los turistas en el Algarve son las compras. Como hemos explicado antes, cuando uno visita un lugar determinado, es conciente de que es siempre sólo por vacaciones, y las vacaciones no duran toda la vida. Tienen un final, y tarde o temprano se deberá regresar a casa a continuar con las actividades de siempre. Y al llegar el primer día a casa o al trabajo, los amigos a la familia lo esperan ansioso por saber los detalles del viaje. Si bien se verán satisfechos con las aventuras narradas en Tavira, los maravillosos días en Cabo de San Vicente o la magnificencia de las localidades del Faro; se querrá siempre un recuerdo que haga evidente su estancia en aquellos lugares. Desde una piedra de mar, hasta algunos de los productos que se ofrecen en los mercados de todo Algarve. Concientes de esta situación, los portugueses han sabido montar en mercados y en centros comerciales, tiendas especializadas para los turistas que buscan llevarse un buen recuerdo a casa de manera palpable. Portimao es un lugar ideal para hacer compras. Y recomendamos no distraerse con tiendas que venden productos exóticos de otros lugares del globo. Si se está en Portugal, lo ideal es comprar lo oriundo de Portugal. Los productos más populares con los cerámicos, hechos con las técnicas heredadas por los musulmanes. Sus bellos adornos harán juego con la sala de su casa. También puede ser el regalo perfecto para las personas que esperan su regreso. Hay tiendas que se especializan en productos árabes, ya que son descendientes de antepasados que ocuparon antes la región.

El Algarve entonces va acumulando gran cantidad de detalles que lo hacen perfecto para las vacaciones y el descanso. No hay pierde si se trata de salir de Algarve renovado. Los días pasan lentamente, y las noches sumamente rápido. A toda hora uno es tentado por diferentes opciones, sobre todo cuando ya se han visitado muchos lugares y ya es más de medio día. En el regreso a casa inevitablemente pasará por un restaurante y hasta sus narices llegará el tierno aroma en plato entomatados, el aroma ahumado del pescado en una parrilla, un pollo al curry, etc. Estos aromas deliciosos, combinados con los aromas naturales de la playa y su hermoso mar azul, son el acompañante perfecto para sus comidas. Los hoteles dan un servicio de primera en Algarve. Cuando uno ya ha planificado su itinerario para lo mejor del día, puede pedir en el restaurante del hospicio un buen café que lo terminará de despertar. Así es como hacen los portugueses antes de ir a trabajar, y es que, en el Algarve como en el resto de Portugal, el café es de suma importancia en el día a día. Pero lo más probable es que usted no esté ahí por trabajo, sino por diversión, de modo que una sana costumbre, recomendada hasta por médicos, es caminar o correr en la playa. La arena fina de las playas de Algarve le da un suave masaje a los pies, y es una manera de estar en contacto con lo natural mientras se hace footing por los bellos paisajes costeros, mirando el mar del atlántico y el fulgor de su color plateado en las mañanas. Praia dos Salgados es uno de los mejores lugares donde empezar un día así. Este detalle, por si le llamó la atención es en el lado occidental de Albufeira, el lugar perfecto para pasarla con la familia. Es sano recomendar el mes de Agosto para este tipo de actividades. Muchos turistas son atraídos por el clima especial de Algarve, su riqueza histórica y porque no, por el mejor pescado de todo Portugal. Al igual que en China, prácticamente le sirven el pescado recién salido del mar, lo cual le da una frescura estupenda y que acrecienta los sabores al máximo. Estos alicientes son los que han convertido a Algarve, según las estadísticas de turismo de las entidades portuguesas, en el lugar más visitado de Portugal. Volviendo a lo culinario, tenga en cuenta las premisas de la cocina en Algarve. Aquí lo importante es conservar los verdaderos sabores de las comidas, por lo que cualquier sazonador debe estar administrado con precisión. Disfrutar de un platillo preparado con tanta dedicación merece un tiempo para ser saboreado, sin apuros por cumplir con el itinerario. En el rústico restaurante Os Salgados, (ubicado también en Praia dos Salgados) es factible comer los más deliciosos mariscos en un ambiente muy cálido y que se combina con la playa. Sus vigas de madera le dan un ambiente autóctono. Es de rigor que antes de comenzar con los platillos se beba primero lo más selecto del vino de Portugal, a saber, un Foral, el cual será el aperitivo perfecto antes de devorar una riquísima cataplana. Entiéndase con esto último un plato básico de Algarve. Haciendo las analogías respectivas, si Estados Unidos tiene una hamburguesa Italia tiene las pastas y España tiene las paellas, pues Algarve tiene a las cataplanas. El nombre viene a partir de un plato de metal en el que es servido, y está hecho a base de la gran variedad de mariscos del atlántico, así como también con carne de res. Esto se cocina con el tomate, el cual les da un sabor muy especial que se difumina por el ambiente, atrayendo a propios y extraños a la hora del almuerzo.

Y no sólo de comidas se tratan los estupendos días en Algarve. Se han mencionado ya las bondades que ofrecen cada una de sus localidades y municipios. Conviene ir agregando más detalles a esas maravillas naturales y a las construidas por portugueses de otras épocas. En las proximidades de Albufeira que corresponden al lado oeste, muchos pueblos se encuentran entre las montañas llevando una vida tranquila y apacible, admitiendo con amabilidad siempre a los visitantes que desean permanecer un tiempo allí antes de ir a la playa. Por otro lado, en la ya mencionada Silves la experiencia de visita deja un poco lo natural y se torna más cultural. Ello por ser la localidad que posee una historia más interesante. Prueba de ello son los vestigios de ciertas construcciones del pasado que aún se mantienen en pie. Destacan pues como símbolos culturales, los vestigios de los fenicios, quienes ocuparon durante algún tiempo este territorio de Algarve. Luego los romanos supieron dejar huella culturalmente además de sus construcciones. Fue en definitiva, la marca de los árabes lo que le da singular y atractivo aspecto a la totalidad de Silves, una bella perla del Algarve. Además, destaca lo moderno se infraestructura actual, que la hacen tan importante como en el pasado. Por ejemplo, hace más de ocho siglos los europeos tenían muy en alto el nombre de Silves, La ponían a la misma altura que las grandes ciudades de la época, como eran Córdoba, Sevilla o Lisboa. Esto debido a que era una ciudad de gran influencia en la zona. Por ello son destacables las atracciones que se mantienen en Silves y que son el orgullo de todo el Algarve. La Igreia da Misericordia es uno de estos lugares inolvidables. Se trata de un bello templo que tiene ya más de cuatrocientos años de existencia. Lugares como este se hallan entre las calles tan finamente adornadas, con casas de arquitectura árabe que se mezclan con lo moderno en un colorido sin igual. Pero cuando ya se han terminado de conocer todos los parajes posibles de Silves, es tiempo de partir y conocer otros lugares del Algarve. A través de un bello recorrido en coche saliendo desde Silves, cruzando las montañas se puede llegar una región conocida como Monchique. En este lugar, uno de los lugares más bellos es la ciudad del balneario conocida como Caldas de Monchique. Esta pequeña ciudad se ubica en el lugar desde la época de los romanos. Tan sólo unos treinta minutos separan a Silves de este bello lugar por visitar. Una vez en Monchique, déjese descansar en las cálidas aguas de sus baños termales. Es el lugar perfecto para recuperar energías en un paraje natural. Está demostrado que las temperaturas altas del agua son un relajante natural y libera de las tensiones, además, las sales minerales refrescan la piel y eso le dará un mejor semblante al conocer personas en el resto del Algarve. Si luego de esto desea una bebida refrescante, pues, las plazas y parques en Caldas tienen lo que busca y en gran variedad. Pero también se puede tomar otra interesante opción durante la estancia en Monchique. En este lugar se puede divisar una carretera que va en ascenso hacia las montañas. Da vueltas alrededor de ellas y es el camino a seguir para llegar 0Fioa. La altura de este enigmático lugar es considerable: más de novecientos metros sobre el nivel del mar. Se trata pues, de una región serrana, considerándose a Fioa como el lugar más alto de todo Algarve. Es entonces un lugar inolvidable ya que puede verse la extensión del territorio desde lo alto, perdiéndose entre las lejanas nubes y el mar. De no haber mucha nubosidad, es probable que se vea con gran claridad hasta a más de veinte kilómetros de distancia, siendo el azul del mar de Portimao un gran referente.

En Algarve, el lado sur tiene también sus aportes turísticos de gran envergadura. En esta dirección se encuentra Lagos, una ciudad de gran actividad diaria. Sus puertos son de importancia comercial y militar y los turistas aprovechan el lugar para tomarse unas fotos con el fondo de los buques. Se han mencionado algunos lugares precisos para ver el atardecer en plenitud. Otro de los lugares apropiados para esta actividad llena de contemplación es Ponta da Piedade. Tener un momento de paz en el lugar es más que seguro. Sobre todo si se tiene alguien con quien compartirlo. El espectáculo es bueno para luego de haber leído un libro frente al mar. En el mismo lugar, Ponta da Piedade, pueden verse los complejos caprichos de la naturaleza a través del tiempo. La razón de esto, es que los acantilados y zonas rocosas han sido castigados con el paso de muchos siglos por los fuertes vientos y el oleaje. Poco a poco la piedra desgastada ha ido cediendo y dando forma a formaciones alucinantes que son delicia de los visitantes. La erosión provocó desprendimientos de pequeñas rocas continentales, visibles desde el mar, y siento golpeadas por el oleaje. Un bello paisaje marítimo es el que se ve en lugar al ver la espuma alrededor de estas enormes rocas caidas. A un par de kilómetros se ubica otro paraíso del Algarve que desarrollaremos más adelante. Se trata de Praia de Dona Ana, no muy lejos de Ponta da Piedade. Es una playa rodeada de acantilados complejos, pero que no alcanzan las rarezas rocosas de Ponta da Piedade. Es muy probable que los turistas escuchen la recomendación de ir al Parque Natural do Sudoeste Alentejano e Costa Vicentina. Vale la pena el viaje si se respetan los parajes del lugar. Tenga en cuenta que se trata de un parque y su objeto es la conservación de especies. El Parque Natural no está muy lejos de Albufeira. Está a sólo una hora en coche. Por otro lado, Arrifana ofrece grandiosas olas para los amantes del surf y del verano. El viento que corre en estas costas permite el oleaje apropiado a los deportistas para hacer las piruetas adecuadas. Otros surfistas se dirigen a Monte Clérigo, que también se caracteriza por ser un pueblo cuya playa es apropiada para los deportes náuticos. Además, por las mañanas, la neblina cubre algunas zonas de mar, y poco a poco, al despejarse con el transcurrir de las horas, permite apreciar formaciones rocosas complejas e intrincadas que parecen de otro mundo.

Hemos explicado pues, brevemente, sobre los lugares más bellos del Algarve. Semejantes locaciones son un boleto a la diversión y al contacto con lo natural. El clima es el apropiado para sus vacaciones. Los lugares paradisíacos. Esta zona lusitana, por su creciente industria turística, es un destino recurrente cuando una agencia prepara sus ofertas de viaje. Las playas y la historia del Algarve lo esperan para brindarle una de las épocas más inolvidable de su vida. Ahora, sepa como llegar a esta tierra de descanso.

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